miércoles, 19 de agosto de 2015

Melina y Daniela

Mucho se ha discutido sobre la diferencia entre viajero y turista. 
Quizás la más acertada definición sobre estas diferencias versan sobre el tiempo: mientras el viajero no cuenta con una planificación definida y administra su tiempo conforme a lo que se presenta ante él, el turista tiene planificadas sus llegadas, itinerarios, actividades y sus salidas; lo anterior lleva a que el viajero no tenga expectativas y se deje sorprender por los que encuentra en su camino en tanto el turista sabe perfectamente que es lo que verá en su viaje. 
Pero a mi me gusta los ejemplos prácticos: para mi un turista puede contar que conoce el Amazonas, en tanto un viajero puede contar que a dos días de navegación de Iquitos, en un recodo del río Taguayo, en una choza vive una mujer llamada Melina que suele pasar sus tardes meciéndose en una hamaca con la pequeña Daniela en brazos.

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